Los mejores y más originales hoteles de lujo
Posted on 03. sep, 2009 by admin in General
Sofistación y seguridad, propuestas diferenciales y glamorosas, que los huéspedes se sientan atendidos a cuerpo de rey, nuevos conceptos, la mejor ubicación, son algunos de los elementos que hacen que se pueda calificar a un hotel como “de lujo”.
Pero hay mucho más, ya que actualmente los hoteles de lujo se han lanzado a la conquista del público local de alta gama, para perfilarse como centros de reunión e intercambio de la ciudad, abriendo sus ámbitos palaciegos para reuniones de negocios y cónclaves sociales.
Otra de las posibilidades para el público local es el disfrute de algunas de sus instalaciones, como sucede en Buenos Aires, Argentina, con el Palacio Duhau Park Hyatt, que ofrece exclusivas membresías para utilizar su spa, piscina semiolímpica a 29° y duchas escocesas.
Es que, como dicen las últimas investigaciones en marketing de hotelería de lujo, “todo hotel vivo y moderno hoy necesita armonizar el turismo con los habitantes de la ciudad. Así, gana en dinamismo e interacción, a la vez que fortalece su identidad”.
Pero para los que buscan alejarse del fárrago de las ciudades y disfrutar de un merecido descanso, les informamos que hay nuevos conceptos en la hotelería de lujo, combinando originalidad con buen gusto y los servicios de alta gama que sus habituales huéspedes esperan.
Uno de los nuevos conceptos por ejemplo es el “lujo rústico”, que desarrolla la cadena Marriott en Costa Rica, con su JW Marriott Guanacaste Resort & Spa. Se construyó en un antiguo refugio para mochileros, y actualmente cuenta con 310 habitaciones, canchas de golf y tenis, centro ecuestre, guardería para niños y playas, todo dentro de una hacienda de 1800 hectáreas. Con la colaboración de los arquitectos del prestigioso grupo Zurcher, el lujo rústico incluye un spa con tratamientos rituales indígenas, cocina molecular, la fusión asiática y platos típicos de Costa Rica.

JW Marriott Guanacaste Resort & Spa, Costa Rica.
Otros hoteles de lujo se han rendido ante la fascinación de la Naturaleza en los lugares en que todavía se halla en su estado más puro, como por ejemplo El Refugio, en el Perú, que tras un dificultoso trayecto nos abre las puertas de una casa de piedra y madera a 3.000 metros de altitud en medio de los valles y sierras de la cordillera de los Andes, que complementa su propuesta con actividades personalizadas como andar a caballo o en bicicleta de montaña.
El hotel Burj Al-Arab en Dubai es el ícono de los hoteles de lujo; sólo se puede arribar en helicóptero o en un Rolls-Royce y la original arquitectura de su edificio en forma de vela de barco se ha convertido en un emblema para la ciudad. El hotel se puede visitar aunque la reserva debe hacerse con anticipación.
En Miami, en pleno distrito Art Decó, se levanta una mansión de los años 30 del siglo pasado que fue el hogar del modisto y diseñador Gianni Versace cuyo logotipo, la cabeza de la Medusa y sus cabellos de serpiente es la figura dominante. La preservación de la casa, muy elogiada, fue acompañada por la del contiguo hotel Revere, el que se amplió y decoró con obras de arte, convirtiéndolo en un palacio de 12 habitaciones y 13 baños. Ahora la casa de Versace ha sido adquirida por la cadena Leading Hotels, manteniendo su estilo original y la glamorosa aunque trágica impronta de quien fue su propietario. Se puede visitar y disfrutar de su pequeño restaurante en el patio.
La hotelería de lujo combinada con la estética da como resultado un increíble bienestar pero… ¿qué tal si es bajo las aguas más densas del mundo? Es lo que ofrecen las orillas del Mar Muerto, en Israel; al milenario conocimiento de sus benéficos baños y el encanto de sus interminables días de sol, suma un desarrollo hotelero como el que se puede ver en la pequeña ciudad de Ein Bokek, en un antiguo emplazamiento de tribus beduinas, hoy transformada en una mini- Riviera francesa con un puñado de hoteles de excelencia que incluyen en su oferta cálidas inmersiones en las densas aguas, baños de barros minerales y masajes a cuatro manos.
Lo lujoso también viene en formato pequeño, como el concepto que desarrolla la cadena Small Luxury Hotels of the World ™, una colección de 480 hoteles en 70 países, que ofrecen una variedad infinita de experiencias especialmente diseñadas para sus huéspedes, o la Villa Didon, en Cartago, Túnez; una mansión al lado de los sitios arqueológicos, frente a los puertos púnicos y con vista al Mar Mediterráneo que recrea con refinados detalles de decoración la grandeza de la ciudad antigua.

Villa Didon - Carthago, Túnez.
Entonces, si estás buscando un hotel de lujo como destino para tus próximas vacaciones, puedes elegir un lugar único, un lugar histórico, un bellísimo enclave natural, la sencillez de la vida rural o la sofisticación de las ciudades más importantes y en todos ellos encontrarás el hotel de lujo dispuesto a satisfacer tus pedidos más exigentes.
